view updated

¬°Estamos empatados!

Astrid Torres

Astrid Torres

SPA301-Dr. Duclos

November 23, 2013

¡Estamos empatados!

    Cuando era muy pequeña, casi tres años, mi mama siempre nos llevaba al parque. Mi hermana mayor y yo siempre teníamos tanta energía que casi nunca nos cansábamos. Siempre íbamos a mi parque más favorito, era un parque totalmente construido de madera y era como un castillo, pero por alguna razón mi mama nos llevó a un parque diferente, uno con un lago. ¡A me encantaban los parques! Es unos de las mejores memorias de mi niñez. Cada vez que fuimos era muy divertido. El parte más favorito era andar en el tiovivo y jugaba con mi hermana, Ingrid, a ver quién se mareaba más rápido. Pero esta vez fue diferente, una experiencia inolvidable y llena de vergüenza.

   Un día, mi mama quiso llevarnos a ver los patos porque quiso pasar el día tranquilamente con sus hijas. Llegamos al parque Sin mi conocimiento, ella tenía una bolsa de pan en la mano. “¿Pero porque trajo pan?” pensaba a misma. “¡Sándwiches! De seguro vamos a tener un picnic. ¡Qué gran idea, Mama!” Fue un día perfecta mara comer en aire libre.

   Mi mama me dio un pedazo de pan, “donde está el resto de mi sándwich?” yo estaba muy confundida, pero sin preguntas tome el pedazo de pan en la mano y me fui a sentar en el pasto. De repente me di cuenta que los patos me estaban mirando sospechosamente. Era como si los patos estaban hipnotizados con el pedazo de pan que tenía mis manos. Los patos rápidamente se dieron cuenta de la alimentación y corrieron así a mi dirección. Sin aviso, un pato se volvió loco y corrió a mi dirección. Pero había un pato, este pato era más superior que los demás porque de repente me quito mi pedazo de pan. Sorprendida y un poco enojada porque yo lo quise perseguir por MI pan. Si pensar lo perseguí…

   El pato huyo de a la dirección del lago. El momento que mi mama se dio cuenta se mis pensamientos ella grito mi nombre, “ASTRID!” Como todos los niños. Al escuchar el grito de mi madre me cuerpo se quedó paralizada. “El pato me gano” pensé a misma y en ese momento me quede por vencida.

Fue en ese momento que mi mama me explico tranquilamente que en verdad el pan si era para los patos. Luego me dijo que los patos reaccionaron así por ellos están acostumbrados a estar alimentados con pan que la gente les daba. Todo estaba bien claro después de esa explicación solamente sentí vergüenza por mis actos. A mi lado vi a mi hermana riéndose de mi…. Y sin pensar mi mama y yo nos reímos también.