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Un día llenaba de doler

Chelsea Haines

Alguna recibí en el pasado todavía tengo hoy. Un día en el verano, estaba muy traviesa. Siempre quería hacer cosas. Mi madre tenía mucha dificultad con mí. Tenía cuatro años y no me gustaba el calor. Prefería el otoño en vez del verano. Durante el verano, iba al parque o pasaba tiempo con mis amigos. Vivía muy cerca a un parque. Pero a veces, no los puse pasar tiempo.

Vivía en Memphis, Tennessee con mi madre y hermano. Cuando tenía tres años mi padre y madre se divorciaron. Me gustaba a Memphis pero nunca veía a mi padre. Memphis es una ciudad muy grande. En Memphis, había muchas cosas hacer. Podía ir a la casa de mis abuelos, a los museos o en el patio. Un día no las hice querer.

Mi madre y hermano estaba afuera de la casa en el patio cuando yo estaba en la casa. Una amiga de mi madre y su hija estaban con ellos. No tenía nadie para jugar con a tiempo y estaba impaciente. Quería una amiga porque estaba aburrida. He leído todos mis libros y visto una película. No tenía nada más a hacer. En mi opinión, mi madre debía encontrar una amiga para mí. Cuando era una niña, estaba egoísta.

Quería toda la atención en para el día. Mi madre y hermano no les importaron este y continuaban hablar con sus amigos. Estaba celosa y quería una amiga. Eventualmente, decidí ir al patio con mi familia. Normalmente, este acto estaba muy fácil. Pero, este tiempo no lo estaba. Tenía una dificultad con la puerta.

La puerta era de vidrio y el picaporte era muy pequeña. Decidí pegarlo para abrirla. Lo pegué tres veces y de repente la mano atravesó la puerta. La mano pequeña se rompió la pared larga. Gritaba muy alta porque me dolía la mano. No creía qué hubiera hacer. Me caí en el piso cuando yo lloraba.

Cuando gritó, mi madre corrió a la puerta. Ella me levantaba y corría al baño. Mientras, gritaba tanta alta como possible. Había mucho sangre en todas partes. Después el vidrio no había en la mano, mi madre la limpió en el lavabo. Ella quiso limpiarla de vidrio para evitar daño. Necesitaba ir al hospital rapidamente. Nuestro vecino nos lo conducía mientras mi madre me agarró. Íbamos a la sala de emergencias.

Cuando llegamos, no quise dejar a mi madre. Nunca me gustaba los hospitales. Los doctores me tomaban al quirófano. La mano me dolía mucha. Casi me cortaba una arteria principal. Si la cortaba, podría morir. Estaba suerte. Los doctores pararon la sangre. No me gustaba las agujas. Tenía muchos puntos de sutura.Tenía mucho miedo y me sentaba mal. Pero después, toda mi familia venía al hospital para apoyarme. Ellos trajeron flores y dulces para mí.

Al final, mi madre me compraba una muñeca de Barbie. Yo iba a la tienda para escogerla. La muñeca tuvo un traje de baño y un collar de conchas. Cuando era una joven, mi madre dijo que yo estaba valiente durante mi estadía en el hospital. No recordaba toda pero la experiencia me dio un cicatriz.